Siempre el hombre ha tenido la actitud de proteger a la mujer, ya sea a la esposa, a la hermana, a la amiga, a la novia o a una desconocida. Recuerdo que hace varias décadas cuando un hombre caminaba acompañado de una dama por la acera de cualquier calle, éste se colocaba hacia afuera, es decir caminaba más próximo a la calle y la dama hacia adentro, esto se hacía para proteger a su acompañante de cualquier peligro que pudiera surgir de algún automóvil o bicicleta. Ahora veo a diario a jóvenes parejas que caminan de cualquier forma, da lo mismo para ellos ir hacia adentro o hacia afuera. Creo que es una falta de cortesía por parte del caballero y también de la dama que no lo exige. Como que eso es anticuado. Tiempos atrás, cuando un hombre hacía eso, la dama le decía, oye me estás vendiendo.
Hace poco mi hija me dijo que estaba gratamente extrañada que en el colegio donde ella imparte clases, los alumnos se levantan de sus asientos en señal de respeto por la persona que entra al salón. Los grupos que le tocaron el año pasado, no hacían eso.
La cortesía se ha perdido no sólo en los jóvenes sino también en los adultos. Hace unos diez años estaba yo dando clases en la Universidad de Panamá y tenía entre mis alumnos a una señora ya cuarentona y de pronto entró un señor, también cuarentón, a hablar con ella, este señor ni saludó, ni pidió permiso para entrar al salón de clases; cuando se iba a retirar, lo llamé y le pregunté que quién era él, me contestó que era el esposo de la señora. No me pude contener y le dije que eso era una falta de respeto de entrar sin pedir permiso e interrumpir la clase, no pidió disculpas, sólo me miró con odio al salir.
Yo me pregunto, será que soy anticuado, porque doy los buenos días, buenas tardes, buenas noches. En el Corredor Sur al pagar la cuota, saludo y muchas veces no me contestan; en la autopista de La Chorrera, no me contestan nunca, en los elevadores tampoco contestan, será que mucha de esta gente está va pensando en algo que lo distrae totalmente o es que son muy modernos.
Una vez le comenté a un colega, mi amigo el profesor Alberto Sotomayor, de que cuando saludo y no me contestan eso me incomoda, él me contestó de una manera muy inteligente. Me dijo: "Marino, no te preocupes por eso, el saludo viene de arriba para abajo. El saludo que viene de abajo para arriba es el de los militares". Creo que es una gran verdad, pero es algo contradictorio que mientras más nos preparamos académicamente, más perdemos la cortesía, porque nuestros ancestros no eran personas estudiadas, pero eran más educados.
Alguien dijo una vez que hay personas que entran a la escuela, pero la escuela no entra en ellas.
Por favor opinen y si me tienen que decir que soy anticuado, pues díganmelo.
Saludos.
